Quinto Congreso Internacional de Responsabilidad Social en México
México D.F. Octubre de 2007. Cemefi. Alejandra González Tirado. La responsabilidad social corporativa va más allá de la filantropía y es más que una “moda” empresarial, es una nueva exigencia del mercado, ya que que se ha comprobado que la RSE incide postivamente en las finanzas de las compañías y, por ende, en la supervivencia de las mismas. Lo anterior se afirmó en el V Congreso Internacional de Responsabilidad Social en México que se llevó a cabo el 25 de octubre y que tuvo como tema central "Responsabilidad Social y Desarrollo Sustentable: una visión compartida". Pablo Frederick, Director de Proyectos de Forum Empresa, en Chile, explicó la relevancia de que las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) incorporen a la responsabilidad social como un elemento central de su gestión, ya que con ello pueden mejorar su desempeño, reducir riesgos, fortalecer su imagen y su reputación. Señaló que para lograrlo es necesario un cambio cultural que permita incluir las tres vertientes de la RSE: la económica, la social y la ambiental, que implica un proceso de aprendizaje y mejora continua. Al hablar sobre el compromiso y voluntad que se requiere para lograr esa tranformación cultural, Frederick destacó la labor que varias organizaciones de la sociedad civil en Latinoamérica están realizando para promover la responsabilidad social empresarial en sus respetivos países, y anunció que a partir del 29 de octubre de 2007 el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), representado por su Presidente Ejecutivo, Jorge Villalobos, asumirá la vicepresidencia de Forum Empresa. Ernesto Bachtold, Director de QS México destacó que la Norma Internacional ISO 26000, en la que están trabajando actualmente 355 expertos en responsabilidad social de 72 países, se publicará en el 2009, y aclaró que será una guía de orientación y no de certificación para las empresas. Cecilia Theulé, Consultora internacional especialista en RSE de la Secretaría de Estado de Economía de Suiza, afirmó que no hay “fórmulas generales” para la implementación de la responsabilidad social en todos los países, ya que esto puede resultar peligroso e inútil, hay que desarrollar respuestas a problemas locales y específicos, crear “soluciones mexicanas a problemas mexicanos”. Felipe Cajiga Calderón, Director del Programa de Responsabilidad Social del Centro Mexicano para la Flantropía (Cemefi), moderó la mesa en la que se presentaron las ponencias ganadoras de una convocatoria abierta que Compite realizó. En este panel se destacó que la responsabilidad social empresarial debe integrarse a los procesos de gestión de la empresa dentro de su dimensión interna (en la cual están la misión, la visión y los objetivos de la empresa) y no como un programa de operación aparte. También se enfatizó la importancia de institucionalizar procesos, ya que la continuidad de la responsabilidad social de la empresa se ve en muchas ocasiones afectada por la toma de decisiones de los directivos. Entre las conclusiones generales del evento destaca la idea de que el ejercicio de la responsabilidad social requiere más que voluntad, es un proceso de aprendizaje y mejora continua, es imprescindible la congruencia entre los que se dice y se practica, ya que una imagen sin sustento acaba con cualquier marca; además, la sinergia entre la sociedad civil organizada, el gobierno y las empresas para solucionar problemas concretos es fundamental, ya que el establecimiento de acuerdos es una herramienta para el trabajo a favor del desarrollo. |