Mitos y realidades sobre la evaluación de impacto en las organizaciones de la sociedad civil, fue el tema del foro
México, D.F. Febrero de 2008. Cemefi. Alejandra González Tirado. El Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) llevó a cabo el 28 de febrero su II Foro para Miembros, el cual tuvo como título “Mitos y realidades sobre la evaluación de impacto en las organizaciones de la sociedad civil”. Previo a la exposición del tema del foro, alrededor de setenta miembros de diferentes OSC escucharon las noticias más relevantes del sector no lucrativo generadas en el último mes, las cuales fueron presentadas por el Coordinador de Comunicación del Cemefi, Ricardo Reynoso. Por su parte, Consuelo Castro Salinas, Coordinadora Jurídica, actualizó a los asistentes sobre las propuestas de reforma a la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil y a la Ley del Impuesto sobre la Renta; así como las propuestas para decretar la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Ley para Regular y Transparentar los Donativos en Numerario de los Particulares, Recibidos por las Instituciones de Crédito y Destinados a la Población en Situaciones de Desastre. Después de mencionar las posibles repercusiones que éstas tendrían para las OSC en caso de aprobarse, Consuelo Castro señaló que en el último año se ha generado un clima de desconfianza hacia el tercer sector, por lo que ahora, más que nunca, las organizaciones deben profesionalizarse y, sobre todo, transparentar sus recursos. Posteriormente, Carolina Ruesga Fernández, Directora de Programas de Gestión Social de la asociación civil Gestión Social y Cooperación (Gesoc), diferenció el significado entre evaluación de resultados y medición de impacto. Al respecto, comentó que de acuerdo a un estudio que Gesoc está haciendo sobre cuántas OSC y fundaciones miden el impacto de la labor que realizan, muchas organizaciones evalúan su trabajo en función de los resultados obtenidos, pero que este proceso es tan sólo un indicador o un punto de referencia a la hora de evaluar un impacto.
Afirmó que el impacto debe entenderse como el tipo y magnitud de los cambios que son indicativos de que el problema social que ocupa a la organización está siendo reducido o resuelto, y que dichos cambios bien pudieron ser generados como un resultado directo del trabajo de la ONG, o de manera indirecta, por ser éste parte de una serie de procesos que están generando un cambio significativo. Agregó que las OSC no sólo deben evaluar sus resultados y transparentar sus recursos, sino rendir cuentas y darlas a conocer a la sociedad a través de una óptima estrategia de comunicación, ya que no se trata de un proceso que las organizaciones deban cumplir únicamnete con sus donantes y beneficiarios, sino de informar a la sociedad sobre el valor público de la labor que realizan, porque sólo así podrán convencer a los tomadores de decisión de este país de impulsar e invertir en este sector. Carolina Ruesga hizo énfasis en que, al igual que la transparencia y la rendición de cuentas son importantes, también lo es la efectividad de las organizaciones, las cuales deben tener perfectamente claro el problema social que atienden, su magnitud y las diferentes propuestas de solución que han sido emprendidas por otros actores, con el fin de conocer cuál es la ubicación de la organización en la atención o contribución a la solución del problema. La expositora concluyó diciendo que la evaluación de impacto permite a las organizaciones evaluar mejor cómo se está trabajando hacia dentro, las circunstancias en las que se suscita dicho impacto y, con base en esta información, plantear nuevas y mejores estrategias de trabajo. |