Estos son los ganadores en la edición del Premio este año
Alfredo Achar Tussie Por ser un empresario ejemplar que ha puesto su capacidad y talento al servicio de los demás, y especialmente de las personas con menos oportunidades, impulsando iniciativas, para atender el problema del desempleo y la falta de vivienda, a través de la creación de la Fundación Proempleo Productivo y el Fideicomiso Provivah. Su compromiso, visión y creatividad han logrado resultados extraordinarios, de gran impacto social, en la capacitación para el empleo y en la construcción de vivienda popular. Adriana Castro de Alverde Por su compromiso, motivación y voluntad constante de ayuda a los demás, al haber adoptado la causa de la promoción de la cultura de la donación en un espacio regional para lo cual impulsó la creación de Asociación Ale, I.A.P., una institución que de manera creativa y profesional ha fomentado la cultura de la donación de órganos y tejidos, y ha promovido la creación de una infraestructura que enlaza eficazmente a donadores con instituciones de salud. Fernando Castro y Castro Por aportar su talento, capacidad y experiencia como abogado, político y funcionario público, al servicio de las causas solidarias de nuestro país y especialmente por haber promovido la integración de un grupo plural en un espacio universitario para elaborar la Ley Federal de Fomento a las Actividades realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil, que reconoce el valor público de la participación solidaria organizada. Su visión humanista y su concepción del sector solidario han permitido mejorar el marco legal que lo regula. Cecilia Loría Saviñón Por su congruencia y trabajo incansable a favor de los derechos de las mujeres en todos los espacios de acción pública en los que ha participado, promoviendo siempre la construcción de mecanismos de participación y representación que contribuyen a la inclusión social de la mujer. Sea como integrante de organizaciones civiles, promotora de nuevas instituciones o como funcionaria pública, su congruencia de vida y apertura al diálogo con diversos actores sociales, ha permitido crear condiciones propicias de interlocución para el diseño de políticas públicas con enfoque de género, que contribuyen efectivamente al desarrollo social. José A. Llaguno (Post Mortem) Por su compromiso de vida con los indígenas tarahumaras a quienes acompañó y sirvió como Obispo, apoyando su capacitación y enseñanza, y luchando con todos los medios a su alcance, por sus derechos humanos y el respeto a la dignidad de sus comunidades y tradiciones. Con la creación de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A.C., (COSYDDHAC), una de las primeras instituciones con esta causa, impulsó el trabajo de personas e instituciones para garantizar la igualdad jurídica de los ciudadanos mexicanos, especialmente de los indígenas, y el respeto a su dignidad y derechos fundamentales. |