Un joven regresa a la comunidad para crear una educación intercultural

Claudio de la Rosa Valdez recibió en el 2009 el Reconocimiento al Compromiso con los Demás por su compromiso con la comunidad indígena de Santa Catarina Cuexcomatitlán, en Mezquitic, Jalisco, de la que forma parte, que lo llevó a prepararse para regresar e impulsar procesos de desarrollo comunitario, como el fortalecimiento del sistema educativo a través del Bachillerato Intercultural, la preservación de la riqueza forestal y el manejo sustentable de los recursos naturales, así como la vinculación de la educación con la sabiduría de los adultos mayores de la comunidad.

Motivos del Reconocimiento al Compromiso con los Demás en el 2009

Claudio de la Rosa nació en 1980 y su nombre wixarika es Uxate. Él tuvo que salir de la sierra huichola para estudiar Secundaria dejando atrás los lazos que lo unían con su pueblo, su familia y su cultura. Con tesón, logró vencer sus problemas con el idioma, así como las dificultades económicas, hasta terminar una carrera universitaria.

Claudio creyó tanto en el poder transformador de la educación que cursó la licenciatura en Ciencias de la Educación en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), gracias a una de las becas que la propia institución destina a jóvenes indígenas.

Esta fe en la educación, sumada a la conciencia de que la educación formal está estructurada desde una visión ajena a la de las comunidades indígenas, lo llevó a desarrollar un interesante proyecto educativo en la comunidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán: el Bachillerato Intercultural. Se trata de una propuesta que cumple con los requisitos de la Secretaría de Educación de Jalisco, pero que a la vez centra su esfuerzo en conservar la cultura wixarika, tomando en cuenta los elementos considerados sagrados en el pueblo, las necesidades de la región y el conocimiento de los ancianos.

La idea central de este proyecto es adaptar todo el proceso de enseñanza-aprendizaje a los requerimientos y circunstancias de la comunidad, considerando el estrecho vínculo que tienen los huicholes con la naturaleza, por lo que el cuidado de los bosques y el manejo sustentable de los recursos naturales tienen un papel fundamental.

El Bachillerato Intercultural busca generar una educación propia, autogestiva; una educación donde sea la misma comunidad quien construye sus bases, quien la orienta y la asume como un ejercicio de responsabilidad colectiva, pero siempre a partir de lo que son y de lo que quieren ser, de sus necesidades, procesos y cultura.

Con base en lo anterior, el Bachillerato Intercultural tiene como ejes curriculares la cultura y la lengua, la educación para el trabajo y la responsabilidad ambiental, temas vinculados con la sabiduría del Consejo de Ancianos de la comunidad. El conocimiento técnico está centrado en el aprendizaje de los bosques, con un enfoque ambiental y sustentable, pues la comunidad decidió tener un manejo autónomo del bosque para lo cual requieren a personas expertas en el tema. El eje cultural incluye un proceso de recuperación de las tradiciones, costumbres, fiestas y relatos de la Sierra, y también se imparten módulos de lógica y de reflexión social.

Claudio de la Rosa tiene la firme convicción de que la educación debe ser punta de lanza para que los pueblos indígenas sean los protagonistas principales de su formación y desarrollo. El Bachillerato Intercultural es, antes que nada, una invitación a la autonomía educativa en la que toda la comunidad asume la responsabilidad de la propuesta conceptual de los contenidos curriculares, tomando en cuenta los problemas, procesos y características culturales de la comunidad y la región. Esto implica romper con la lógica asistencialista que incrementa la dependencia de los pueblos indígenas.

En el Bachillerato se le dará un valor prioritario a la lengua huichol, a los talleres productivos, al conocimiento del campo, al arte de producir miel, a las artes manuales… a todo aquello que les permita conservar sus tradiciones y cultura, al mismo tiempo que les ayude a insertarse en un proyecto de desarrollo elegido por ellos mismos, por la comunidad en su conjunto, sin imposiciones ni violencias culturales.

Por todo lo anterior, el Centro Mexicano para la Filantropía le otorga el Reconocimiento al Compromiso con los Demás 2009, por su compromiso con la comunidad indígena de Santa Catarina Cuexcomatitlán, en Mezquitic, Jalisco, de la que forma parte, que lo llevó a prepararse para regresar e impulsar procesos de desarrollo comunitario, como el fortalecimiento del sistema educativo a través del Bachillerato Intercultural, la preservación de la riqueza forestal y el manejo sustentable de los recursos naturales, así como la vinculación de la educación con la sabiduría de los adultos mayores de la comunidad.

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