Servicios Noticias Evento del Cemefi y la ACNUR en el Día Mundial del Refugiado 2021

Evento del Cemefi y la ACNUR en el Día Mundial del Refugiado 2021

Aún falta mucho por hacer para erradicar la discriminación

Como parte de las acciones por el Día Mundial del Refugiado, que se celebra cada 20 de junio, el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) realizaron el evento para hablar sobre el papel de las OSC en coordinación con ACNUR que tiene más de seis décadas trabajando en México.

Para hablar sobre la Perspectiva de la Situación en México, se organizó un panel en el que participaron Ana Argotte Chang, Coordinadora de Vinculación e Incidenca de Hospitalidad y Solidaridad; Isabel Crowley, Directora Ejecutiva de Fundación JUCONI; Mark Manly, Representante de ACNUR en México; Luis Eduardo Zavala de Alba, Director de Casa Monarca; y Ricardo Bucio Mújica, Presidente Ejecutivo del Cemefi, quien moderó el debate.

De enero a mayo se rompió le récord en la historia de México en términos de las solicitudes recibidas de refugio,  con 41 mil solicitudes de las cuales tan solo 28 mil están en Tapachula. De los solicitantes, el 40% son niños, niñas y adolescentes; provenientes de Honduras (en un 50%), Haití, El Salvador, Nicaragua, Guatemala.

Ricardo Bucio Mújica introdujo el tema hablando de la importante labor que han tenido las organizaciones de la sociedad civil en la defensa de los derechos de las personas que solicitan refugio en nuestro país. Resaltó los cambios legislativos que hubo en 2011 con la reforma constitucional en materia de derechos humanos (reconoció a todas las personas como sujetos de derechos), se aprobó la Ley de Migración (se reconocieron los derechos de las personas en movilidad) y se modificó la Ley de Refugio y Protección Complementaria); sin embargo, aún hace mucho por hacer, recalcó.

Si bien ha habido avances en lo que se refiere a la custodia y protección de las personas refugiadas hay muchas más necesidades que no han sido cubiertas, como la inclusión social, el derecho a un empleo, vivienda, servicios de salud y demás factores que garanticen su bienestar durante su permanencia en México.

Mark Manly, de ACNUR México;  señaló que hay muchos retos para la búsqueda de soluciones de las condiciones que enfrentan las personas refugiadas y también hay que resaltar las aportaciones que esta población hace en las sociedades de los países a los que llegan.

Comentó que en los últimos años México se ha convertido en un país de destino y no de tránsito como lo era en décadas anteriores. Ha habido un incremento gradual, lo que ha implicado cambios en la forma de trabajar por parte de autoridades, organizaciones para poder atender todos los retos que trae consigo la migración de miles de personas.

Todavía falta aumentar la capacidad institucional y la política pública en México, señaló. Hay que incluir a las personas refugiadas en los programas nacionales, de gobierno y de OSC. Hay mucho interés de contratar a personas refugiadas por parte de las empresas por un interés de negocio, no por responsabilidad social.

En el caso de ACNUR, trabajan con más de 30 OSC mexicanas entre las que está JUCONI. Ellos trabajan distintos ámbitos de respuesta, como apoyo psicosocial, asesoría, servicios, albergues. Pero falta más, se requiere más guarderías, más protección para los niños, apoyo en clases de idioma para quienes llegan de otros continentes.

Por su parte, la representante de  Apoyo y solidaridad, Ana Argotte; comentó su experiencia en el tema de asilo y migración en México. Señaló que en 2018, tras la llegada de la primera caravana migrante desde el sur del país decidieron enfocar sus esfuerzos en la ayuda humanitaria a refugiadas.

Comentó que en el albergue de Tapachula, Chiapas, abrieron un albergue a finales de 2020 y señaló que a la fecha, han atendido a más de 600 personas. Brindan acompañamiento integral, inserción laboral, atención médica básica, cuentan con una escuelita para niños, niñas y adolescentes. El área de acompañamiento tiene asesoría legal en trámites migratorios. También tiene trabajo comunitario y de sensibilización; con el apoyo de voluntariado y servicio social de jóvenes universitarios.

Luis Eduardo Zavala, de Casa Monarca; dijo que su misión es acoger y defender los derechos de la población migrante, dentro de lo que es la protección legal. Tratan de dar una respuesta local a un fenómeno global acogiendo a migrantes en tránsito que buscan protección internacional.

Tienen un área de trabajo de 70 voluntarios multidisciplinarios, que brinda ayuda psicosocial, investigación, y propuestas de políticas públicas. Como hay diferentes niveles de discriminación, uno de sus objetivos es la parte educativa y de sensibilización para favorecer la inclusión por parte de la comunidad. Buscan  arrendamientos confiables para poder brindar vivienda a refugiados. También realizan capacitación en organismos de gobierno para que funcionarios comprendan la importancia de las personas refugiada en la integración local.

Apoyan proyectos productivos, desarrollo de oficios, gestión con clínicas de salud para que les brinden servicios de salud a los refugiados, huertos familiares. Destacó el trabajo conjunto con el gobierno del estado, consulados y OSC; a través de la gestión y emisión de una CURP en Nuevo León para las personas refugiadas, lo cual les permite acceder a dichos servicios, sobre todo de salud y educación.

Por su parte, la representante de JUCONI, Isabel Crowley; habló de la misión que tienen de prevenir y erradicar la violencia de niñas, niños y adolescentes. Y para niños refugiados, cuentan con un programa llamado Niños en movimiento destinado a brindar un hogar a jóvenes esperando a que su situación se normalice.

Habló del programa Familia de Acogida Terapéutica, que con apoyo de ACNUR, capacitan a familias que pueden acoger a niños refugiados en sus casas una vez que los menores regularicen su situación legal en México. Por ahora, se está buscando lograr formar a 80 familias de acogida; señaló.

Otro de sus programas es el de Familias en Movimiento, con el que brindan acompañamiento emocional vía zoom.

Mientras que el programa Mira lo que he aprendido hoy, papá; busca mantener el vínculo de los menores con sus padres que han tenido que migrar a otros países, principalmente a Estados Unidos. Este programa busca promover el desarrollo cognitivo y emocional de los niños que se quedaron en México.

Finalmente, Ricardo Bucio Mújica  -quien moderó el panel- hizo énfasis en que en todos, órganos de gobierno de los tres niveles, organismos internacionales y las organizaciones de la sociedad civil deben trabajar de manera articulada para poder armar una red de apoyo a favor de los refugiados. Invitó expresamente a las OSC a acercarse a los organismos especializados en caso de que consideren que pueden sumar con su expertise.