Servicios Noticias Filantrópicas Palabras de Manuel Arango en la inauguración de la Reunión Anual 2018

Palabras de Manuel Arango en la inauguración de la Reunión Anual 2018

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL

SR. MANUEL ARANGO ARIAS, EN LA

INAUGURACION DE LA REUNIóN

ANUAL DEL CEMEFI, NOV. 12, 2018

 

12/11/18

Ingeniero Alfonso Romo Garza, Jefe de la Oficina de la Presidencia, en representación del Lic. Andrés Manuel López Obrador, Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos.

Miembros del presídium, invitados especiales, amigos y amigas, señoras y señores, mi agradecimiento sincero a todos ustedes por acompañarnos en la inauguración de esta importante reunión anual del Centro Mexicano para la Filantropía en la cual celebramos 30 años de investigar, promover y facilitar el quehacer de las asociaciones sin fines de lucro, las Empresas Socialmente

Responsables y el voluntariado, todos ellos aportando con generosidad, recursos y trabajo para atender las múltiples necesidades y carencias aún presentes en nuestro país.

Hace también 30 años que en un rancho llamado La Resurrección, hoy Fundación Xochitla, un parque ecológico de 70 hectáreas, en Tepotzotlán, Estado de México, se reunieron un número importante de Asociaciones Civiles convocadas para tratar temas afines y consolidar esfuerzos. Ahí, en ese encuentro nació el Centro Mexicano para la Filantropía conocido hoy como Cemefi.

En estos últimos 30 años, muchas cosas han ocurrido en el país, algunas muy positivas y meritorias, otras muy dramáticas y dañinas que no podemos ni debemos olvidar, pues todas, sin duda, han marcado y afectado para bien o para mal a millones de mexicanos, al igual que a nuestro crecimiento e imagen como nación.

El sector empresarial, como parte de la sociedad civil, ha contribuido en estos 30 años a desarrollar tecnología, crear empleo, aportar y atraer capital, aumentar las exportaciones, promover y captar turismo, y contribuir en forma importante al erario nacional vía las tasas fiscales que marca la ley.

Al mismo tiempo, más empresas han ido asumiendo su responsabilidad social tanto en lo interno como en lo externo, adoptando políticas de trasparencia, ética y cuidado del medio ambiente entre otras.

Son muchas ya las empresas que han instituido fundaciones o programas corporativos que colaboran con las organizaciones sin fines de lucro a través de donativos, voluntariado o intercambio de ideas creando así un efecto multiplicador de mayor impacto.

De esta manera lucro, generosidad y responsabilidad de las empresas y el compromiso solidario de las organizaciones no lucrativas se acercan para trabajar conjuntamente creando sinergias para el bienestar general de los mexicanos.

No hay mayor recurso en una nación que el recurso humano, sobre todo, cuando una parte de este se dedica con empeño a mejorar el entorno donde se vive y el cual se desea preservar para generaciones futuras.

Esta es una riqueza de enorme potencial aún por aprovechar, donde convergen millones de mexicanas  y de mexicanos comprometidos con el bienestar general y luchando por las más diversas causas, sin otro propósito que mejorar el entorno social y la calidad de vida más allá de partidos políticos o intereses económicos.

Por ello, debemos conjuntamente impulsar esta cultura filantrópica de solidaridad y servicio, incentivando desde el gobierno estas tareas organizadas que transforman y a la vez forman como auténticos ciudadanos a los que se involucran en ellas.

Resulta notorio el crecimiento de estas organizaciones gracias a las redes de comunicación que han unido, profesionalizado y globalizado este Tercer Sector de la sociedad creando día a día un espacio de participación ciudadana y un mayor equilibrio entre dos pilares fundamentales: Gobierno y Mercado.

Los grandes problemas requieren de grandes alianzas, ya que ningún sector por sí solo es capaz de resolver temas críticos y complejos como la pobreza, la educación, la salud, la alimentación, la vivienda, y otros más que

brinden a todos los ciudadanos igualdad de oportunidad, pero sobretodo, igualdad ante la justicia que es el dique para contener el abuso, la corrupción, el crimen, la prepotencia y la impunidad que tanto ofenden y lastiman a las víctimas.

El gobierno a través de su s tres poderes con la autoridad que la ley le otorga debe crear el marco regulatorio de leyes y políticas públicas que garanticen la seguridad jurídica de todos los ciudadanos con reglas claras y firmes que despejen la incertidumbre y que respeten la libertad de SER y la libertad de

ACTUAR, tanto en lo personal como en lo corporativo e institucional, promoviendo con ellas la inversión, la creatividad, el desarrollo, la protección de la naturaleza, y la cultura y el arte en todas sus manifestaciones haciendo florecer un espíritu de unidad y orgullo como nación de auténtico progreso.

No se debe limitar o penalizar a las organizaciones ciudadanas solo por abordar temas, que aunque legales, incomodan, a riesgo de afectar lo deseable y positivo de su trabajo que beneficia y fortalece el tejido social.

En una democracia lo prohibido lo determina la Constitución y el Poder Legislativo, evitando una sobre regulación con criterio de control político que cierra espacios, anula la creatividad, frena iniciativas y limita la participación ciudadana.

Hace algunos años escribí un documento titulado México Invisible en el que me refería a ese México al que pertenece la gran mayoría. Esos millones de mexicanas y mexicanos trabajadores que se levantan todos los días al amanecer para cumplir sus obligaciones, llevar los hijos a la escuela, atender los problemas del hogar, la salud y la alimentación soportando horas de transporte, inseguridad y abusos.

Esos millones que diariamente acuden a sus labores, y que luchan por superarse y sacar adelante a sus familias, haciendo enormes sacrificios y esfuerzos para lograrlo. Ese México de millones de ciudadanos que a pesar de múltiples decepciones políticas acuden a las urnas y con un espíritu democrático y pacífico participan con su voto para construir el país del futuro.

El México de una creciente sociedad civil organizada que voluntariamente aporta recursos, tiempo y talento para ayudar a los más vulnerables y combatir todo aquello que impide o retrasa la justicia, la equidad y la democracia plena. El México de profesionistas, académicos, campesinos, estudiantes, obreros y amas de casa que laboran con ahínco y respeto a las leyes.

Este es el México que no destaca en los medios y encuentra limitado su espacio político, pero que aporta, resiste y suma. El México que no miramos ni escuchamos porque su aportación callada y comprometida no busca la luz pública ni alcanzar el poder, sino solo mejorar sus condiciones y calidad de vida.

Este es el México de fuertes raíces, de color, música, arte, y tradiciones. El México soñador, joven, recio, optimista, pujante, creativo, alegre y emprendedor. El México que no se doblega ante la adversidad y con fortaleza sigue siempre adelante. Este es el México en el que todos queremos vivir y que juntos con esfuerzo y compromiso podemos lograr.

Ingeniero Alfonso Romo, representantes de los poderes de la nación, el voto ordenado, pacífico y mayoritario ha elegido su gobierno para conducir al país por los próximos seis años con la esperanza de desvanecer agravios de inseguridad, corrupción e impunidad, aliviando carencias y creando

oportunidades de trabajo y bienestar en un marco democrático de libertad, orden y justicia. Esto no resultará tarea fácil y solo será posible en un México unido, donde todos los sectores de la sociedad puedan desarrollar su potencial al máximo con la certeza de reglas claras y un marco jurídico que incentive, garantice y permita fincar compromisos a mediano y largo plazo.

Es el momento de forjar una alianza entre Gobierno, Empresas y Sociedad Civil que nos comprometa a los tres sectores a observar y promover la transparencia, la legalidad, la justicia, la protección de la naturaleza y el medio ambiente, sumando a ello los apartados de la agenda 20-30 de las Naciones Unidas de la que somos país signatario.

Así, los tres sectores unidos en un pacto de Concordia Nacional podrán impulsar un progreso equitativo y sostenible que beneficie a toda la población volcando lo mejor de cada uno en el México que nos llene de orgullo y al que otros quieran acceder.  Este es el momento de unir, no de dividir.

México tiene todo a su favor y solo falta liberar la energía de la confianza y el compromiso que nos una para erradicar los males de pobreza, inseguridad e injusticia que amenazan con destruir lo ya logrado e impedir lo mucho que aún podemos alcanzar.

Sr. Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador, todos estamos dispuestos a colaborar con su gobierno en un clima de respeto mutuo y libertad. Pedimos a usted el liderazgo para unirnos y motivarnos en

trabajar por el México que queremos heredar a todos los hijos de esta gran nación que merecen, seguridad, oportunidad, justicia y paz.