Servicios Noticias Filantrópicas Reflexiones de los paneles del encuentro Nuevos Caminos para la Sostenibilidad

Reflexiones de los paneles del encuentro Nuevos Caminos para la Sostenibilidad

De la jornada del 28 de julio

En el primer panel se dijo que si bien la Covid-19 es una emergencia difícil de prever, sí muestra la urgente necesidad de trazar un plan operativo que permita continuar con la labor de las organizaciones, aún en circunstancias tan sui géneris como la que el mundo está enfrentando.

La pandemia ha significado una gran cadena de retos para las organizaciones; como pasar de tener un número determinado de voluntarios, comprometidos y capacitados, a tener prácticamente en “sala de espera” a un grupo de voluntarios digitales, que si bien cuentan con toda la buena voluntad de brindar apoyo, requieren de acompañamiento y de experiencia para que su desempeño pueda generar valor.

Asimismo, se dijo que adicional a la dificultad que implica atender a los beneficiarios a distancia, el confinamiento ha traído consigo la responsabilidad de atender al primer público de relación de la organización, a los propios colaboradores, cuya salud emocional se ha visto afectada y cuya capacidad técnica de respuesta frente a las nuevas circunstancias laborales se ha mostrado superada, en muchos casos.

Sin embargo, no todo ha sido negativo. La contingencia también ha obligado a hacer el ejercicio de revisión de procesos operativos, estructura organizacional, identificación de talentos y desarrollo de nuevas capacidades tanto para los empleados de las instituciones como para la organización misma.

Las OSC están renovando procesos, actualizando otros. Ante la falta de oportunidad de estar cerca de los públicos a los que sirven, la tecnología y la creatividad los ha llevado a aprender nuevas técnicas, a conectar con sus beneficiarios de otra manera, y a difundir su causa con más frescura.

Durante el segundo panel se comentaron los cambios que algunas organizaciones ya han tenido que hacer a fin de continuar con la labor a la que se dedican.

Los expositores también coincidieron en que la pandemia no ha sido del todo una fatalidad para las organizaciones de la sociedad civil. Ahora, los ciudadanos son más sensibles y abiertos a escuchar sobre causas sociales, gustan de las buenas noticias y de los mensajes de esperanza que se generan desde las OSC; están ansiosos de participar desde su trinchera digital, promoviendo donaciones y realizando donativos.

Asimismo, el confinamiento ha sido revelador para las organizaciones, en términos de una nueva forma de abordar la causa o de una nueva oportunidad de incidir en política pública.

Se está viviendo un momento de mucha sensibilidad porque problemáticas que ya existían se están exacerbando y las organizaciones de la sociedad civil, sus aportes, su voz y su labor es más visible.

En ambas sesiones se habló sobre la resiliencia al interior de  las organizaciones de la sociedad civil. Ahora, su fortaleza estriba en su capacidad para ser flexibles, adaptarse a las circunstancias y sobre todo, crear.