El crecimiento económico con empleos bien remunerados y formales es el motor de la reducción de la pobreza, confirma el reciente informe del INEGI[1]. Vida Digna, la Iniciativa por Ingreso Digno reafirma la necesidad de pasar a la siguiente fase de la recuperación salarial desde la capacidad de cada empresa, mediante la vinculación inseparable entre la mejora de las remuneraciones y el incremento de la productividad. 

Se incrementó el ingreso laboral

Los datos recientes de INEGI muestran que la pobreza se redujo por el incremento en el ingreso, especialmente por mayores ingresos del trabajo. De 2016 a 2024, los ingresos por trabajo crecieron en promedio 22%, mientras que para los personas con menor ingreso subieron más del doble: 52% (pesos de valor constante).

Este incremento del ingreso laboral es producto del esfuerzo de las y los trabajadores y de las empresas, es un resultado del diálogo social y la concertación. Los organismos empresariales que participamos en el Colectivo Vida Digna hemos sido promotores activos de la recuperación salarial.

Por una parte, desde la representación patronal en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) que ha impulsado los montos de recuperación que permitieron duplicar el valor real del salario mínimo de 2017 a la fecha.

Por otra parte, además del incremento al salario mínimo, por la decisión libre y responsable de muchas empresas que incrementaron las remuneraciones por arriba del salario mínimo. El  llamado “efecto faro” hacia salarios mayor al mínimo, es producto de la decisión de muchas empresas.

Por eso los salarios de los trabajos formales muestran un incremento sustancial. De 2017 -año en que se inició la recuperación gradual – a 2024, el salario “medio” (la mediana) tiene un incremento de 39% (en valor real), casi el doble del incremento al salario promedio (20%).[2] El crecimiento del salario medio es el reflejo nítido y contundente de la mejora salarial de quienes ganan menos.

La siguiente fase con iniciativa empresarial

Con este avance, es el momento de pasar a la siguiente fase en la mejora del ingreso laboral. Esta nueva fase tiene que ser impulsada desde el sector privado, acorde a la capacidad y ritmo de cada empresa.

Vida Digna, Iniciativa por un Ingreso Digno propone una vía efectiva y viable para la siguiente fase de recuperación salarial ligada a incrementos de productividad. Esta unión entre remuneraciones y productividad representa un cambio de paradigma económico en México, que permite transitar hacia una economía más sólida y con mayor cohesión social. Se trata de replicar la experiencia de los países de mayor desarrollo, donde los derechos laborales no son obstáculo, sino incentivo para el crecimiento económico y factor de su competitividad.

Esta nueva fase es una iniciativa empresarial, porque la mejora del ingreso laboral más allá del salario mínimo no puede ser impuesta por decreto, ni generalizarse a un solo ritmo o con montos obligatorios. Para la siguiente fase de mejora del ingreso laboral se requiere considerar las condiciones de cada empresa, de cada rama económica y de cada región. El plan y el ritmo no pueden ser iguales para empresas pequeñas que para medianas y grandes. Tampoco puede ser igual para empresas con uso intensivo de mano de obra que para las basadas en tecnología.

Lo común para todas las empresas son el objetivo y la ruta: El objetivo es que toda persona con trabajo formal en la iniciativa privada pueda vivir dignamente. La ruta es el plan de mejora de las remuneraciones a nivel de cada empresa -y también en cada rama económica y cada región- mediante mejoras de productividad.

La meta: ingreso digno de 13,400 pesos al mes para quienes menos ganan

El colectivo Vida Digna ha estimado el costo de la canasta digna para una familia, para establecer el monto de referencia para el salario digno en 13,400 pesos libres al mes como remuneración garantizada.

Este monto surge de la estimación de las necesidades indispensables para una familia de cuatro personas con un costo estimado de 26,800 pesos al mes, que se cubre mediante el ingreso de dos personas perceptoras de ingreso.

El monto se actualizará cada año considerando los cambios en el costo de vida y las pautas de consumo. Este monto de referencia nacional se puede calibrar para diversas realidades regionales, cuando así se requiera.

La iniciativa por ingreso digno, propone alcanzar este monto de manera gradual, al ritmo de cada empresa. La iniciativa recomienda un primer paso para que nadie gane menos del costo de dos canastas básicas, esto es 9,500 pesos en precios actuales, para rebasar el umbral de pobreza. Este monto no es la meta, es solo el primer escalón.

Impactos positivos del ingreso digno

La adopción voluntaria de las empresas del Ingreso Digno tiene mútiples efectos positivos en la economía en su conjunto, para cada empresa y por supuesto para la calidad de vida de las familias. 

A nivel macro, contribuye directamente a reactivar el crecimiento económico con inclusión y equidad, pues permite fortalecer el mercado interno, crea incentivos para reducir la informalidad laboral y potencia modelos de negocios con mayor productividad. 

Los impactos positivos para las empresas son también muy relevantes: reduce la rotación de personal y las vacantes no cubiertas, en puestos operativos, mejora el ambiente laboral y, en general, detona la productividad de cada empresa. 

Los impactos sociales son evidentes y directos, al garantizar una remuneración suficiente para que las familias mexicanas puedan vivir dignamente, con acceso a lo indispensable, gracias a su trabajo.

¿Y las políticas públicas?

La adopción del ingreso digno es una decisión voluntaria de las empresas, pues debe seguir el ritmo y capacidad de cada empresa. Por su parte, las autoridades de los tres órdenes de gobierno pueden contribuir a su expansión y consolidación.

A nivel macro y general, se requiere un ambiente de estabilidad económica, de fomento a las inversiones, así como garantizar la seguridad, la certeza jurídica y el estado de Derecho para lograr mayor crecimiento económico. Solo con crecimiento económico sostenible se pueden crear más empleos formales y mejorar las remuneraciones.

Además, hay otras medidas que directamente pueden incentivar y facilitar la adopción del ingreso digno, por ejemplo:

  • En las políticas de fomento económico, establecer como condición para el otorgamiento de incentivos, apoyos y demás facilidades que ofrecen los gobiernos a las inversiones, que haya un compromiso verificable de adopción del salario digno.
  • En las adquisiciones y compras públicas, se pueden otorgar “puntos de ventaja” o incluso condiciones, a empresas que además de ofrecer los productos o servicios con la calidad requerida, comprueben que están pagando el ingreso digno.
  • En las disposiciones fiscales sobre retenciones a las personas, es urgente actualizar las tablas de retención de ISR y de IMSS. Actualmente solo el monto exacto del salario mínimo está exento, pero si alguien gana un poco más, o incluso un poco menos, resulta sujeto de retenciones, por lo que percibe un monto menor al salario mínimo. Lo ideal sería que los salarios hasta el monto de ingreso digno estén exentos.

Además, los gobiernos podrían también contribuir con la mejora de la calidad de vida y la reducción de gastos privados de las familias, si se garantiza el acceso a servicios de salud, a escuelas, a servicios de cuidado, a transporte público y movilidad, con calidad y equidad.

Estas medidas pueden facilitar e incentivar el avance del ingreso digno, esperamos sean escuchadas y atendidas, mientas tanto, desde el sector empresarial podemos avanzar.

Vida Digna, iniciativa por ingreso digno en México

Las iniciativas y acciones por salario digno, para ir más allá del salario mínimo, surgieron en nuestro país desde diversas regiones a partir de 2019, especialmente en Chihuahua, Jalisco, Guanajuato y CDMX.

Quienes integramos el colectivo Vida Digna organizamos un primer foro sobre responsabilidad social y salario digno en agosto de 2023. Coparmex asumió el compromiso públicamente en su Encuentro Nacional en Morelia en noviembre de 2024 y el colectivo Vida Digna se presentó formalmente en diciembre de 2024.

Nuestra iniciativa colectiva apenas inicia, aunque tiene antecedentes de muchas empresas que ya han adoptado el ingreso digno como parte de su modelo de negocios y de responsabilidad social empresarial. Esto permite contar ya con casos de negocio exitosos como ejemplo.

El colectivo Vida Digna, Iniciativa por Ingreso Digno, actualmente está formado por organismos empresariales y organizaciones de la sociedad civil, como Coparmex, Canacintra, AliaRSE, USEM, Fundemex, México Digno, Alianza por la Prosperidad, Centro de Empresas Concientes del Tec de Monterrey, Empresa Contigo, Coincydes, Cemefi, No más pobreza y Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

Nuestra iniciativa nacional forma parte de tendencias globales (eliminar global, está repetido) por salario digno. El colectivo Vida Digna se ha sumado a la Red Global por Salario Digno (Global Living Wage Network).  La Red forma parte del Pacto Global (Global Compact) de la ONU y el plan “Fast Forward” para avanzar en el cumplimiento de los ODS 2030.

En los próximos meses estaremos trabajando por la adopción del ingreso digno por empresas grandes, por empresas con mayor personal y por las empresas internacionales con presencia en México. También estaremos impulsando acciones de difusión y asesoría para todo tipo de empresas, pequeñas, medianas y grandes que quieran sumarse a esta iniciativa.

Colectivo Vida Digna, Iniciativa por Ingreso Digno


[1] INEGI. Pobreza multidimensional 2024 y Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares ENIGH 2024.

[2] Con datos abiertos IMSS, en junio 2016 a junio de 2024, a pesos de valor real en 2024.

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