El Informe Mundial de Generosidad 2026, elaborado por la Charities Aid Foundation (CAF) con la participación de organizaciones de más de 100 países, entre ellas Cemefi, ofrece una mirada amplia sobre la generosidad desde una perspectiva clave: la experiencia de los donantes en sus propios entornos sociales.

El informe muestra que las decisiones de donar no ocurren de manera aislada, sino dentro de contextos donde influyen la confianza, la cercanía comunitaria, la claridad de la información y la posibilidad real de participar. En este sentido, comprender cómo los donantes perciben su entorno es fundamental para fortalecer la generosidad.

Desde la visión de Jessie Krafft, Presidenta y CEO de CAF America:

“La filantropía está bien posicionada para responder a los cambios globales y aprovechar nuestra experiencia colectiva para conectar a las organizaciones con propósito social con oportunidades de financiamiento sustantivo, sostenido y flexible para generar impacto. En un mundo complejo e interconectado, creemos en el poder de la colaboración, tanto a nivel local como global.”

Por su parte, Mark Greer, Director Ejecutivo de CAF, subraya que la donación es profundamente personal y está determinada por múltiples factores:

“Dar es algo profundamente personal, basado en una multitud de factores, incluidos valores, circunstancias y experiencias.”

El informe destaca que, desde la perspectiva de los donantes, el entorno comunitario es determinante: las personas se sienten más motivadas a dar cuando perciben que forman parte de algo más amplio y cercano, y cuando pueden identificar con claridad el impacto de su contribución.

En este marco, la visión de México aporta un elemento central. Ana María Sánchez Rodríguez, Directora de Filantropía de Cemefi, subraya cómo los donantes responden a su conexión con la comunidad:

“Las personas se sienten inspiradas a dar más cuando se sienten verdaderamente conectadas con una comunidad.”

Y añade el papel del entorno institucional en esa experiencia:

“Organizaciones como Cemefi, y todos los socios del World Giving Report, desempeñan un papel vital en fomentar y apoyar entornos donde la donación pueda prosperar.”

Desde otras regiones, el informe refuerza esta lectura desde la experiencia del donante.

En Asia, Omar Jiao, Director Ejecutivo de la Asociación de Fundaciones de Filipinas, destaca que la forma en que los donantes entienden a las organizaciones influye directamente en su disposición a dar:

“Las organizaciones deben ser transparentes sobre cómo operan, responsables en el uso de los fondos e intencionales al comunicar su impacto.”

En Europa, Elitsa Barakova, Directora Ejecutiva de BCause, Bulgaria enfatiza que los donantes necesitan percibir claramente el impacto de su apoyo:

“Los donantes necesitan ser conmovidos, inspirados y ver la imagen del cambio que su contribución hará posible.”

Desde América del Sur, Hans Rosenkranz, Director Ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias de Chile señala que la experiencia del donante está estrechamente vinculada a la confianza y al propósito compartido:

“La donación está impulsada por la confianza, la visibilidad y el propósito compartido.”

En África, Jacqueline Asiimwe, Directora General de Gestión de CivLegacy Foundation, Uganda subraya que la generosidad depende de si los donantes sienten conexión real con las organizaciones:

“Aumentar la generosidad no es persuadir a la gente para que dé más, sino fortalecer las condiciones que hacen significativa la donación.”

Finalmente, desde Oceanía, Maree Sidey, Directora Ejecutiva de Philanthropy Australia recuerda que los entornos de donación son construidos colectivamente y moldean la experiencia de quienes dan:

“Las culturas de donación no se construyen por organizaciones individuales, sino de manera colectiva.”

Una agenda desde la experiencia de los donantes

El informe concluye que fortalecer la generosidad implica comprender mejor cómo viven, perciben y experimentan los donantes su entorno: qué tan conectados se sienten con su comunidad, qué tan clara es la información que reciben y qué tan accesible es su participación.

Desde esta perspectiva, la filantropía no depende únicamente de movilizar recursos, sino de construir entornos de confianza, pertenencia y comprensión del impacto, donde donar sea una experiencia significativa y posible.

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