El 4 de febrero se llevó a cabo en Casa Cemefi el Foro Continuidad Educativa y equidad digital en contextos de crisis, en el que se presentaron alianzas intersectoriales que sostuvieron procesos educativos en Acapulco tras el huracán Otis.

Representantes de autoridades educativas, como la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Educación de Guerrero, así como organizaciones de la sociedad civil, como Niños en Alegría, cooperación internacional, como Unicef, fundaciones empresariales como Fundación BBVA y comunidades educativas, como la Escuela Nicolás Bravo; compartieron sus aprendizajes de las crisis generadas incluso por los sismos de 2017 y sus propuestas para abordar futuras emergencias climáticas y sociales.

En su intervención, Adriana de la Peza, Coordinadora de Proyectos Especiales en Cemefi, expuso los retos en materia de educación que se viven en comunidades guerrerenses, a dos años del paso del huracán Otis. Va más allá de la infraestructura, pues si bien ya se cuentan 8000 escuelas recuperadas, solo 1641 están equipadas con luz y computadoras para operar; y alrededor de 3 mil 500 no tienen agua potable; por lo que se necesita conformar un grupo intersectorial de trabajo para atender estas problemáticas porque en general, en México “la educación está en emergencia”, dijo.

La emergencia generada por Otis facilitó que los docentes quisieran adoptar herramientas educativas como la aplicación ANTON, desarrollada por una empresa alemana con el fin de hacer del aprendizaje una experiencia lúdica para los usuarios, las y los estudiantes. La vinculación de ANTON con la Secretaría de Educación de Guerrero permitió que 13 mil estudiantes pudieran trabajar en la aplicación sin necesidad de estar conectados a internet. Sin embargo, solo el 15% de las 950 escuelas registradas han llegado a la fase de implementación de las licencias de la aplicación; señaló Manuel de la Peza Vignau, Gerente de Contenidos de ANTON en español.

Algo similar ocurrió con la plataforma Supérate, desarrollada por la Fundación BBVA y que es usada por los 54 mil estudiantes que son apoyados por la Fundación en todo el país. “Cuando ocurrió Otis y se conformó la iniciativa “Juntos por la educación en Guerrero”,  Supérate se convirtió en la columna vertebral. Trabajamos junto con la Secretaría de Educación y se invirtieron 50 millones de pesos para lograr que 30 comunidades comenzaran a usar la plataforma y que diez mil estudiantes obtuvieran sus diagnósticos; logrando que 7 mil personas concluyeran sus rutas de formación; señaló Fabián Bonilla, Director del Programa Chavos que Inspiran de la Fundación BBVA en México.

El acondicionamiento de la infraestructura en las escuelas y las aulas digitales son una contribución muy importante de la Mesa de Educación para la continuidad educativa en Guerrero, pues se han dejado las instalaciones para su máximo aprovechamiento, sin embargo, el reto principal seguirá siendo la capacitación de los profesores en las comunidades y que esta incluya a los docentes en formación; pues son ellos quienes darán continuidad a la tecnología educativa.

En ese sentido, Ricardo Bucio, Presidente Ejecutivo de Cemefi, invitó a los asistentes a conformar “el DN3 de la educación”, porque “la educación, cuando no se continúa, puede producir una brecha más grande en la vida de los niños que la pérdida de vivienda o la pérdida de ingresos”, señaló.

Durante el Foro se comentaron algunas propuestas que desde la mesa Educación en emergencias se han planteado pero se requiere la articulación de varios actores para su implementación:

Accesibilidad y conectividad de los estudiantes. La mayoría de los niños tienen datos ilimitados para usar whatsapp y redes sociales, por lo que plantearon el reto de lograr que las empresas de telefonía celular también agreguen otras aplicaciones educativas en los dispositivos móviles, como ANTON y Supérate.

Replicabilidad de las iniciativas.  Co diseñar, articular e implementar los mismos proyectos que funcionaron en Guerrero en otros estados, como Oaxaca o Chiapas, que suelen ser afectados por fenómenos naturales; analizando qué particularidades de los programas exitosos pueden ser aplicables en otros contextos.

Generación de información que facilite la adopción de tecnología. Siendo los docentes y los cuidadores un eslabón clave en la implementación de iniciativa educativas, se requiere el trabajo colaborativo con académicos y universidades (evaluación y monitoreo de datos), organizaciones implementadoras (OSC) y organismos internacionales, para generar y compartir información que permita identificar cuáles son y dónde están los principales retos en la educación.

Por último, Leticia Sozzi, en representación de Unicef, y Eloisa Bauza, de la organización Save the Children;  invitaron a las OSC que trabajan el eje de educación a sumarse a la mesa Educación en emergencias, un espacio de coordinación para la continuidad educativa.

El evento contó la participación de representantes de:

Fundación Santander México

Promotora Social México

Fundación Politécnico,

AT&T

Asociación de Scouts de México

Fundación BBVA

Universidad Centro

Secretaría de Educación Pública de Guerrero

Enseña por México

La Secretaría de Educación Pública

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