La CDHCM inaugura la exposición fotográfica Infancias ante la violencia en Guerrero
La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) inauguró la exposición fotoperiodística Infancias ante la violencia en Guerrero, del fotógrafo guerrerense José Luis de la Cruz, una muestra que invita a reflexionar sobre el impacto que la violencia y el crimen organizado tienen en la vida de niñas, niños y adolescentes.

Integrada por 25 fotografías documentales, la exposición reúne imágenes captadas a lo largo de más de diez años de trabajo en distintas regiones de Guerrero. A través de ellas, el autor retrata la forma en que la violencia se ha incorporado a la vida cotidiana de las comunidades, al tiempo que visibiliza la capacidad de resiliencia, dignidad y resistencia de las infancias que habitan estos territorios. El proyecto busca sensibilizar a la sociedad sobre las consecuencias de la violencia en la infancia, evitando la espectacularización del dolor y privilegiando el respeto hacia las personas retratadas.
Durante la inauguración, la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, María Dolores González Saravia Calderón, afirmó que la construcción de paz debe enfocarse en fortalecer el tejido social y en proteger y garantizar los derechos humanos. En ese sentido, subrayó que escuchar a niñas, niños y adolescentes es fundamental para comprender las posibilidades de transformación de la sociedad. “Hacer visibles sus historias es abrir caminos para que participen en un proceso de construcción de paz”, expresó, al destacar que las infancias no solo deben ser reconocidas como víctimas de la violencia, sino también como protagonistas en la construcción de un futuro más justo y seguro.

Como parte de esta jornada, la CDHCM también inauguró el diplomado “Derechos de niñas, niños y adolescentes en contextos de crimen organizado”, desarrollado en colaboración con el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora.
La Directora General del Instituto Mora, Maria Gabriela Guadalupe Sanchez Gutierrez, destacó que esta institución ha impulsado durante más de 45 años la investigación sobre problemáticas sociales y derechos humanos. Señaló que miles de niñas, niños y adolescentes en México viven en contextos marcados por el crimen organizado, enfrentando fenómenos como el desplazamiento forzado, el cobro de cuotas, el trabajo forzado y la explotación sexual, situaciones que afectan profundamente sus proyectos de vida y los de sus familias. Agregó que las cifras de desaparición reflejan una realidad alarmante, particularmente para las niñas y adolescentes.

Por su parte, Sara San Martín Romero, representante de Derechos de la Infancia y la Adolescencia A.C. (DIA), enfatizó que la construcción de alternativas para las infancias pasa necesariamente por impedir que las distintas formas de violencia se normalicen, pues solo así será posible generar entornos seguros y protectores para niñas, niños y adolescentes.
En su intervención, Ricardo Bucio Mujica, Presidente Ejecutivo de Cemefi, señaló la contradicción existente entre el afecto que la sociedad manifiesta hacia las infancias y las crecientes cifras de violencia que las afectan. Recordó que una parte importante del trabajo de las organizaciones de la sociedad civil está dedicada al cuidado y protección de niñas y niños; sin embargo, los indicadores de violencia continúan en aumento. Destacó que alrededor del 83% de los delitos cometidos contra niñas, niños y adolescentes son perpetrados por algún integrante de su entorno familiar e hizo un llamado a desnormalizar todas las formas de violencia. Asimismo, exhortó a impulsar iniciativas que fortalezcan el marco jurídico y garanticen el pleno respeto de los derechos de las infancias.

Finalmente, Rafael Castelar, Presidente de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), hizo un llamado para que el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado sea tipificado como delito [especificar] y subrayó que la única manera de avanzar en la atención de esta problemática es mediante el trabajo coordinado entre instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil, academia y comunidad.
Al concluir las intervenciones, el fotógrafo José Luis de la Cruz realizó un recorrido guiado por la exposición, en el que compartió con las y los asistentes el contexto detrás de varias de las imágenes y las historias que dieron origen a este proyecto documental. A través de sus fotografías, mostró cómo la violencia derivada del crimen organizado ha transformado la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes en diversas comunidades de Guerrero, obligándolos a crecer en entornos marcados por el miedo, el desplazamiento, la ausencia y la pérdida. Sin recurrir a imágenes explícitas ni a la espectacularización del dolor, las fotografías invitan a reflexionar sobre las profundas huellas que deja la violencia en las infancias, al tiempo que revelan la fortaleza, la dignidad y la capacidad de resiliencia de quienes, aun en medio de la adversidad, continúan construyendo espacios de esperanza.
Con esta exposición y el inicio del diplomado, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México reafirma su compromiso con la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes, impulsando espacios de sensibilización, formación y diálogo que contribuyan a la construcción de una sociedad más justa, segura y libre de violencia.