Foro Derechos Humanos y Poblaciones Históricamente Vulnerabilizadas
Derechos humanos y poblaciones históricamente vulnerabilizadas: implicaciones para la filantropía y la responsabilidad social empresarial, fue el tema del foro que se llevó a cabo el 11 de febrero en Casa Cemefi, en la Ciudad de México, con el fin de reflexionar en los retos que enfrentan las organizaciones de la sociedad civil en su labor de defender los derechos humanos de las poblaciones más vulnerables, como lo son la niñez y las personas con discapacidad.
En el evento participaron Tania Ramírez, Directora de la REDIM; Estefanía Rodríguez, integrante de la Dirección General de Inclusión para las Personas con Discapacidad del Estado de Hidalgo; Alfonso Hayim Flores, director general de Inclusión para las Personas con Discapacidad del Estado de Hidalgo; y Diana Lepe, del equipo de Servicios y Asesoría para la Paz A.C. (SERAPAZ), especialista en el acompañamiento a casos de desaparición.
Se dijo que los derechos humanos se van construyendo día a día a partir de la lucha, la visibilidad y la participación de más actores sociales. Sin embargo, los desafíos son diversos y complejos:
“La colectividad se empieza a romper desde que se pierde la confianza y la violencia criminal está dificultando el ejercicio de derechos y la defensa de los mismos por parte de las organizaciones de la sociedad civil, señaló Diana Lepe. SERAPAZ realiza litigio estratégico, documenta violaciones a los derechos humanos, acompañan a las personas en entornos de conflicto y desde ahí desarrollan estrategias de incidencia política, pero el reto mayo es la formación de capacidades a los grupos que atienden, para que sean ellos mismos los que fortalezcan los procesos de diálogo cuando el trabajo de la organización ya no esté presente.
En lo que se refiere a los derechos de la niñez, Tania Ramírez comentó que prevalece una visión adultocéntrica en la atención a la niñez. Hay muchas inercias culturales y sociales que buscan conservar esta función tutelar, el cuidado de la niñez sigue sujeta a poderes, reconoció. Además es necesario hacer notar, visibilizar todas las intersecciones que hay en la protección de niñas, niños y adolescentes: violencia de género, desapariciones, etc.
Respecto a los derechos de las personas con discapacidad, Alfonso Hayim lamentó los prejuicios que siguen habiendo acerca de la discapacidad. “A las personas con discapacidad se les suele infantilizar y son vulnerables a que terceros decidan por ellos”, qué comen, cómo visten y hasta lo que deben estudiar. Los activistas van abriendo espacios, sin embargo, las PCD se enfrentan a la negación de ajustes razonables, la discriminación estructural en las instituciones, para acceder a salud digna y bienestar. Cada discapacidad en cada persona, es diferente; en ocasiones el acompañamiento no solo se trata de rehabilitar (recuperar habilidades), sino habilitar (desarrollar nuevas) y hace falta acceso al acompañamiento psicológico y psiquiátrico, acceso a la interpretación, a los cuidados, a la justicia, a la información.
Y en el caso particular de la comunidad sorda, hace falta muchas herramientas para poder acompañar a las personas, porque la discriminación comienza en el círculo familiar. El sordo requiere interactuar y la dificultad mayor que enfrentan es la comunicación con las personas. Las escuelas no cuentan con profesores que puedan dar atención personalizada, por esta razón muchas personas con sordera no saben ni leer. “Hay una barrera social, no es una barrera de las personas con discapacidad”, señaló Estefanía Rodríguez.
