Historia de éxito de la organización Cántaro Azul. Testimonio de Rosa Pérez López.

En la temporada de sequía, no hay dónde encontrar agua. Es muy difícil cuando se nos acaba el agua. Pero tenemos un almacenamiento, así es como nos ayuda a tener y tomar un poco de agua.

Es muy difícil cómo fueron pasando los tiempos, complicado para nosotros. Donde hay algunos pozos, ahí es donde llegamos a cargar el agua. Algunos están muy lejos. A veces encontramos agua, y a veces no.

Cuando el Ayuntamiento construyó el tanque de almacenamiento de agua, no quedó bien. Cuando llegó Cántaro Azul, ellos nos explicaron cómo podemos cuidar el agua. Ahora el agua está muy bien.

El agua viene y el tubo vienen de arriba, pero el agua se transporta con la manguera y hasta acá se vuelven a colocar. Los de Cántaro Azul lo realizaron. Cuando vinieron los trabajadores, tanto el patronato y los habitantes de la comunidad, compusieron los tubos, y pusieron un estanque.

En los pasados meses de marzo y abril solo nos abasteció un tubo. De los tubos que hay, solo nos ayudó uno, porque aquí se secó por completo.  Donde vienen las dos mangueras de arriba, no se secó; sigue permaneciendo el agua, así como ahora. La tapa es nueva, al igual que la válvula.

Vamos a cuidar el agua porque nosotros ya hemos quedado como responsables. Si no lo hacemos, ¿quién más viene a componer en dos, tres años? Si se acaba esta organización, no va a haber alguien más que venga a componerlo.

Nos pusimos de acuerdo los habitantes de la Comunidad Guadalupe Jaguala para tapar el ojo de agua y evitar que entren basuras. Ahora, aquí en la captación del agua está muy bien, ya no le entra basura. Por eso ahora el agua está limpia.

Cuando hay patronato de agua, es quien organiza. Junta a las personas para ver y hacer lo que se tiene que realizar. Desde hace mucho que no tenemos agua. Fue muy difícil para nosotros porque no tenemos dónde tomar el agua.

Cuando empezamos con los de Cántaro Azul, nos dio un sistema para desinfectar el agua que son de los pozos. El primer trabajo que empezamos a realizar fue sobre las mesitas. Primero nos enseñaron a desinfectar el agua que tomamos. Nos juntamos como mujeres para juntarla. Los hombres todavía tienen mucho trabajo después de esto. Siento que estamos creciendo y no nos estamos haciendo para abajo.

Cuando traigo el agua desde la llave, aún no está desinfectada. Cuando llega mi agua, lo almaceno en una cubeta para traerlo en la cocina. Luego, lo deposito en otra que tiene como un colador.

Todo lo que se puede preparar en la cocina gracias al agua. Si no encontráramos agua, nos morimos de sed, porque el agua siempre se necesita a donde quiera. Aunque lleves tu bola de pozol sin preparar, pero si no encuentras agua, no puedes hacer nada. Aunque quieras cocinar maíz o preparar alimentos, no logras hace nada sin el agua.

Cuando convocamos a reunión, las personas más o menos llegan,  como que van animando sus corazones, ¿por qué? Porque ya vieron este primer trabajo. Muchas gracias a Cántaro Azul, porque están viendo nuestras comunidades y no es para ustedes. Es una necesidad de nuestra comunidad.

Mujer limpiando agua
Cántaro Azul enseñó a las mujeres de la comunidad chiapaneca a filtrar el agua del río

Historia de éxito de la OSC Cuenta Conmigo. Testimonio de Blanca Delia, mamá de un adolescente trans

Mi nombre es Blanca Delia. Soy mamá de un chico trans de 13 años, su nombre es Alexander Enríquez y soy profesora.

Hace 5 años yo creía que la diversidad sexual era el resultado de una elección personal, y aunque siempre me he considerado muy respetuosa con respecto a estos temas, la verdad es que sabía poco  y en verdad estaba convencida de que era una elección personal.

Descubrir que mi hijo es una persona LGBT

Apoyar a mi hijo significó un gran reto y la verdad es que al principio lo viví con un poco de miedo porque no comprendía lo que estaba ocurriendo. Incluso, debo aceptar que en algún momento entré en esta etapa de la negación y decía “no, esto no está ocurriendo” o “se le va a pasar pronto”…

Pero después se fue el miedo y empezó a llegar la incertidumbre, y esta necesidad de poder estar a la altura de la situación y poder acompañar a mi hijo en este proceso como él se lo merece. Así que cuando comprendí eso, lo siguiente que hice fue buscar ayuda profesional.

Mi encuentro con la organización Cuenta Conmigo

Deseosa de poder acompañar a mi hijo de la mejor manera posible, me puse a buscar información en internet. La verdad es que fui encontrando de todo. Había información que no me daba mucha confianza, que no sabía de dónde surgía, si era fiable, si era confiable.

Así que pues, bueno empecé a generar algunos filtros; y así fue como llegué a Cuenta Conmigo. Efectivamente, corroboré, comprobé, que era una institución seria, que cuenta con profesionales que nos acompañan a vivir este proceso de duelo, a poder identificar estas ideas limitantes que tenemos nosotros los papás muchas veces.

Y que en el momento en el que nosotros podemos trabajar eso, nos convertimos en una mejor versión de nosotros para poder ofrecer a nuestros hijos y que ellos vivan el proceso como necesitan.

El antes y el después de conocer Cuenta Conmigo

El antes y el después para mi fue muy importante. Al principio, la verdad es que tenía un poco de miedo. Tenía algunos prejuicios, tenía algunas ideas limitantes que de pronto no me dejaban desenvolverme de la mejor manera o como yo esperaba con mi pequeño.

Pero en la medida en que fui tomando el taller, estas dudas se fueron disipando poco a poco. Estos miedos se fueron disipando también. Y entonces, empezaba a encontrar mayor claridad sobre cómo poder educar a mi hijo, cosas que podía hacer. Y eso me dio muchísima paz, muchísima tranquilidad con respecto al proceso que estábamos viviendo como familia. Y yo creo que eso también se ve reflejado en nuestros pequeños.

Mi aprendizaje sobre diversidad sexual

Hoy día yo creo que la diversidad sexual es el resultado de la responsabilidad que han tenido muchas personas para descubrirse. De verdad creo que es un proceso de autodescubrimiento, pero sobre todo, de ejercer su libertad, de asumirse, de expresarse y de vivir su sexualidad sin más límites que el respeto a los derechos de otras personas.

Relevancia de Cuenta Conmigo en mi familia

Lo que el taller significó para mi es como una brújula que pude encontrar  en un momento en el que yo me sentía perdida. No solamente yo, creo que en términos generales la familia, de pronto al no saber qué hacer, el taller para nosotros fue justo eso: una brújula en términos, primero, de normalizarnos.

De poder encontrar incluso otras familias que estaban compartiendo la misma situación. Saber de las experiencias de vida de otras personas, eso nos hizo sentir muchísima tranquilidad. Pero sobre todo, y creo que una de las cosas más importantes, es que ante este desconocimiento del tema y de que nos sentíamos perdidos, pudimos encontrar la mejor manera de poder estar para nuestro hijo, como él lo necesita, y encontrar cosas muy específicas para poder acompañarlo.

Historias y participación en Cuenta Conmigo

Cuenta Conmigo es una gran red de apoyo que está en constante crecimiento. Cada historia, contada con gran valor por las personas, ayuda a promover el bienestar, la inclusión y el respeto de la diversidad sexual en todo México. Ustedes son muy importantes y nos hacen falta en esta gran red de apoyo. ¿Contamos contigo?

Si eres una OSC, cuéntanos tu historia de éxito. Escribe un correo a alejandra.gonzalez@cemefi.org para que sea publicada en este espacio.

Fotografía de Blanca Delia, beneficiaria de Cuenta Conmigo
Blanca Delia encontró en Cuenta Conmigo las herramientas para apoyar a su hijo en su proceso

Historia de éxito de La Cima IAP. Testimonio de Alejandra García Durán

Foto de Ale García, graduada de La Cima IAP
Alejandra García es originaria de la comunidad Otomí de Santiago Mexquititlán, Municipio de Amealco, Querétaro.

Soy una mujer joven originaria de la comunidad Otomí de Santiago Mexquititlán, Municipio de Amealco, Querétaro. Ninguno de mis padres finalizó la primaria. Mi padre falleció y mi madre es artesana de la muñeca otomí. Yo soy  la primera mujer de mi familia en finalizar preparatoria y gracias al apoyo de La Cima IAP,  la primera en graduarme de Universidad.

Antes de llegar a La Cima, mi vida era complicada. Cuando llegué a La Cima IAP vivía sola, me sentía sola emocionalmente, tenía problemas económicos, no me alcanzaba para la comida, tenía muy contado el dinero, prefería guardar el dinero para pasajes que comprar otras cosas.

La Cima me ofreció la oportunidad de tener un techo donde dormir, una beca completa, apoyo económico, apoyo emocional y apoyo social. De no haber tenido acceso a La Cima IAP, ya tenía considerado dejar la universidad y volver a mi casa. La organización me ayudó a continuar con sus estudios, a sentirme protegida, a sentirme apoyada.

En la Cima me han apoyado en todos los aspectos para mi bienestar, por ejemplo, durante la pandemia sentí mucho su apoyo a pesar de la distancia, me brindaron las herramientas que necesito para crecer, el programa me ayudó a continuar mis sueños.

Agradezco a La Cima por brindarme todo el apoyo necesario para continuar con mis estudios, sobre todo agradezco los cursos y talleres extra escolares que me han brindado para tener una formación completa. Participar en los talleres de desarrollo humano que me ofrece La Cima ha cambiado mi forma de ver las cosas, ha abierto mi mente a pensar más cosas que no me había preguntado antes, dirijo mis pensamientos y mis acciones en dar lo mejor de mí, perdonándome, perdonando a los demás, amándome y amando a los demás, no cuestiono el comportamiento de los demás y no juzgo sus acciones.

No siempre puedo, pero cuando no lo hago, el simple hecho de ser y estar consciente de que estoy haciendo yo mal conmigo misma y con los demás, hace que reflexione nuevamente sobre que todos tenemos una razón de ser, un pasado conocido y desconocido, cosas que sanar, cosas que descubrir o aprender, y eso hace lo bello de la diversidad humana.

Ha mejorado mis relaciones con los demás, pero sobre todo, conmigo misma. Aún me faltan bastantes cosas por aprender y poner en práctica, pero estoy en total disposición de hacerlo; pues quiero poder sentirme libre.

Gracias al apoyo de La Cima IAP me gradué como Ingeniera Industrial este agosto 2022. Ese mismo mes, fui contratada como Ingeniera de Procesos en una empresa en Querétaro.

Como parte del programa integral de La Cima IAP, desarrollé un proyecto comunitario con el objetivo de mejorar el ingreso y condiciones de trabajo de artesanas Otomíes de comunidades de Amealco, Querétaro, ofreciendo entrenamiento en herramientas de administración y estandarización de procesos de producción de muñecas.

En un video, la propia Alejandra explica su proyecto comunitario. Haz clic en este enlace para ver el video en Youtube.

Conoce la historia de éxito de La Gaviota, el testimonio de Karen Hernández Flores.

Soy la mamá de Alejandro Perrusquía Hernández, exalumno de La Gaviota. La educación de los hijos siempre es una pieza fundamental para el desarrollo. Las herramientas que obtienen en sus primeros años de escolarización son indispensables para ser autosuficientes en un futuro.

Mi hijo desde pequeño asistió a guardería y como era un lugar de cuidado no de enseñanza, no me preocupó que no pudiera comunicarse. Conforme fue creciendo observé que su desarrollo no era acorde a lo que yo veía en otros niños, principalmente en el lenguaje, por lo que después de recorrer varios especialistas y de que me canalizaran a distintas instancias, lograron darme un diagnóstico: autismo.

La información que me iban dando no era del todo clara, lo que sí entendía era que no iba a poder entrar a una escuela de niños sin esta condición. Las opciones que me comentaban conocidos o especialistas no me gustaban; me ofrecían escuelas especiales que no le darían a mi niño lo que necesitaba.  Ellos no conocían a mi hijo y yo lo veía con mucho potencial; un diagnóstico no hace a la persona, sino sus ganas, su motivación….

Me di cuenta que no era una tarea fácil encontrar un lugar adecuado para Ale, donde además de ofrecerme la seguridad de su cuidado físico y emocional, le dieran una educación acorde a sus necesidades; esto hizo que me pusiera a investigar por internet. Por este medio conocí a La Gaviota, una escuela inclusiva que ofrecía trabajar con niños con y sin discapacidad y por supuesto, con la condición de autismo.

Ahí, no solo iba a recibir educación, también me ofrecían un amplio programa terapéutico, que fue lo que más me llamó la atención por la falta de lenguaje de mi hijo. Me dio mucha tranquilidad encontrar una escuela que ofrecía el kinder y la terapia en el mismo espacio, sin tener que buscar por la tarde otra alternativa, a la que se me iba a complicar asistir por ser madre trabajadora.

Pedí informes y opté por inscribirlo. Al principio tenía un poco de pendiente ya que debido a su condición, su lenguaje era muy escaso; y yo como madre me preocupaba que no pudiera comunicarse de manera adecuada. La Gaviota fue y seguirá siendo una excelente Institución que hizo un gran cambio en Alejandro y en mi, aprendí a conocerlo mejor, a guiarlo, a estimularlo y fortalecerlo. No solo trabajaron con mi hijo, también lo hicieron conmigo, me dieron herramientas para vivir este proceso educativo y así poder ir acompañándolo en las etapas que vendrán.

Su desempeño fue mejorando conforme iba tomando terapia y clases, un plus que marca la diferencia con otros lugares. Se integró muy bien a su grupo e hizo amigos, el profesor le adecuó el programa a sus necesidades, lo que hizo que fuera consolidando aprendizajes y aprovechando lo que académicamente se le ofrecía.

Le brindaban terapias semanales de manera individual y las retroalimentaciones que recibía de los temas vistos, me ponían al tanto para que yo pudiera apoyar el programa en casa. Poco a poco fuimos viendo cambios en Alejandro, tanto su abuela como yo, su ecolalia fue disminuyendo y se comenzó a comunicar con mayor facilidad. Quiero mencionar que mi mamá también ha sido un gran apoyo, porque sin ella el proceso de Ale hubiese sido más lento.

Hoy en día asiste a primero de primaria en una escuela regular, el Instituto Alfa, que me recomendaron en la Gaviota y que me ofrece seguir en un proceso de inclusión social y escolar; y aunque al principio le costó trabajo adaptarse, hoy en día está contento y tiene las herramientas necesarias para seguir un desarrollo adecuado.

Si no hubiéramos llegado a esta Institución, mi hijo seguramente seguiría en una escuela de educación especial sin los grandes avances que se observan en todas las áreas y sin las oportunidades de crecimiento y desarrollo que esperamos pueda alcanzar.

Continuará acudiendo a terapia de manera externa, sabiendo que ese proceso es progresivo. La constancia y la educación brindada en casa ayudan a que los niños sean mejores cada día.

Como madre, lo que le puedo dejar a mi hijo es educación, herramientas para desenvolverse en cualquier ambiente, haciendo y aprendiendo lo que le guste, para que sea un gran ser humano, pleno y feliz. Estas bases se las dieron en el preescolar, en La Gaviota, etapa fundamental en su vida. ¡Gracias!

Foto de Ale, cuando se graduó de La Gaviota
El niño Ale se graduó de La Gaviota y ahora acude a una escuela primaria regular.

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Historia de éxito de Fondo Guadalupe Musalem- Testimonio de Alma Bemol.

“Nos dijeron que el campo es para los hombres, y nosotras nos la creímos”; recuerda Alma tras graduarse de la Ingeniería.

Mi nombre es Alma Bemol, soy de una comunidad perteneciente a la Sierra Sur del estado de Oaxaca. Me gradué de la ingeniería en Agricultura Sustentable y Protegida por la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca. Conocí al Fondo Guadalupe Musalem y la beca que ofrece durante el último año de secundaria, gracias a un maestro que nos hizo llegar la convocatoria. Decido solicitarla por el apoyo económico, pues sería de gran ayuda para continuar con mis estudios de preparatoria. En ese tiempo mi comunidad no contaba con una preparatoria y para poder seguir estudiando teníamos que salir de la población y eso implicaba gastos de transporte, renta, comida, entre otros. Estudiar una ingeniería y en un área poco común para las mujeres es un reto y a la vez una motivación, el proceso nunca es fácil, pero una va encontrando docentes y compañeros dispuestos a compartir sus conocimientos y a crecer juntos con igualdad.

Al ser becaria del Fondo Guadalupe Musalem me doy cuenta que no solo consiste en un apoyo económico, el Fondo se encarga de brindar conocimientos académicos y para la vida diaria, nos imparten cursos como: sexualidad, liderazgo, fotografía, salud emocional, etc.

Cada becaria tenemos una tutora, que es una persona con muchos conocimientos y siempre dispuesta a ayudar, en temas educativos o personales. Con el paso del tiempo mis compañeras becarias se convirtieron en mis amigas, ellas son de diversas regiones de Oaxaca y a través de ellas conozco un poco de sus comunidades, su gente, sueños y otras realidades.

Ahora que soy egresada, me encuentro trabajando en mi comunidad en un proyecto personal, en el que implemento diferentes hortalizas, pero principalmente trabajo el cultivo de tomate cherry. Este cultivo ha predominado siempre en mi comunidad, sin embargo la falta de información ha ocasionado que se vaya perdiendo el interés de las personas, al no tener un buen rendimiento y no poder cubrir con la demanda del mercado.

Lo que busco con este proyecto es poner en práctica mis conocimientos y motivar a las personas porque sí se puede generar ingresos económicos en el campo, si se tiene una planeación adecuada, ser constantes y aprovechar los recursos de la comunidad de una manera responsable.

Fondo de Becas Guadalupe Musalem

Fue creado en el año 1995 por el Grupo de Estudios sobre la Mujer Rosario Castellano, tiene por objetivo contribuir a que jóvenes oaxaqueñas de escasos recursos económicos con excelente promedio y vocación de servicio comunitario puedan realizar sus estudios de bachillerato.  Debido al crecimiento de este proyecto, en enero de 2012 el Fondo se constituyó como una asociación civil bajo el nombre de Fondo Guadalupe Musalem A.C. Visita su página, www.fondoguadalupemusalem.org

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Foto de Alma cuando se graduó de su carrera de Ingeniería.
Alma, en la ceremonia de graduación.

Historias de éxito de la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara. Testimonio de Fátima, mamá de Javier.

Javier nació el día 21 de julio del 2021. Hasta ese momento no sabíamos nada de la condición de nuestro hijo. Le hicieron un estudio ya que no podía respirar solito y le detectaron una cardiopatía congénita, una transposición de las grandes arterias. Fue un momento muy difícil porque nació en el hospitalito de Zapopan y ahí no tenían lo necesario para atenderlo.

Fue algo muy difícil porque no teníamos idea de todo lo difícil que se venía en ese momento. Le solicitan a mi novio un medicamento para que el niño pudiera seguir vivo, prostlanglandina, del cual no nos dijeron el precio ni cuántas se necesitarían, solo que en ese momento era urgente para que pudiera seguir mi hijo con vida.

Se solicitó el medicamento. Cuando llegó, el costo por una sola ampolleta fue de 26 mil pesos, dinero que se consiguió en el momento. Así que de ahí dijeron que necesitaría una ampolleta cada 12 horas para que pudiera seguir con vida. No contábamos con la ayuda de nadie, estábamos solosy desesperados. Al transcurso de las horas nos dijeron que se tenía que trasladar al niño a otro hospital porque necesitaba una cirugía de emergencia.

El día 22 de julio se consiguió de una y otra forma una ambulancia especial para poder trasladar al niño de hospital, pero cuando iba a ser trasladado cayó en paro…se fue por 3 minutos. Gracias a los médicos y paramédicos lo hicieron volver. Rápido lo trasladaron de de hospital y ahí comenzó otro gran reto para el bebé y para nosotros, como padres.

Nos solicitaron más ámpulas de prostlanglandina, no teníamos dinero, no conocíamos a nadie quien nos ayudara y el tiempo estaba contra reloj. Vueltos locos, conseguimos (entre familiares y amigos) ayuda económica para poder comprar más ámpulas. El niño comenzó a necesitar más el medicamento y ahora eran cada 8 horas las ámpulas. Fue una desesperación horrible el no poder hacer nada, no tener dinero ni ayuda, porque ya todas las personas que nos habían ayudado ya no podían ayudar más económicamente.

Logramos contactarnos con el señor Salvador Jiménez Lozano, quien nos ayudó muchísimo en proporcionarnos orientación y ayuda económica, ya que tenían que operar al niño a corazón abierto y nosotros no teníamos dinero para rentar un aparato que era necesario. Dada la situación, nos acercaron a la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara, a la que estamos totalmente agradecidos, ya que gracias a ellos nos ayudaron a rentar el equipo necesario para que pudieran operar a mi hijo. El día 7 de julio del 2021 a las ocho de la mañana, entró a cirugía, la cual duró casi 9 horas. Gracias a Dios nos permitió que saliera bien de la cirugía y estuvo en recuperación por un mes en el hospital en UCINEX. En ese lapso se enfermó, le dio una enfermedad de la sangre, de la cual no nos daban esperanzas… después de todo lo que había sucedido, teníamos una prueba más.

Logró salir de la infección y se contagió de otra infección en la sangre, por lo cual lo pasaron a piso de infectología, en el mismo Hospital Civil viejo, en el piso 10. Ahí estuvimos un mes, en el cual, por el paro que tuvo, le generó unos coágulos en la cabeza, se taparon sus ventrículos y ahora necesitaba una cirugía para ponerle una válvula de derivación, ya que le dio hidrocefalia adquirida.

Gracias nuevamente a la Fundación, lograron ayudarnos una vez más a que por medio de ellos se comprara la válvula, ya que no contábamos con recursos. Mi hijo fue operado el día 18 de septiembre y lo dieron de alta el 19 de septiembre del 2021.

Hasta el día de hoy mi hijo se encuentra en atención médica constante con cardio pediatría, tórax, neuro cirugía pediátrica, neuro pediatría y tiene cuidados médicos por fuera, también cardiólogos.

Yo y mi novio estamos muy agradecidos por todo el apoyo que nos brindó la fundación, ya que sin ellos nos sería posible que nuestro hijo estuviera aquí con nosotros. Gracias al señor Salvador Jiménez Lozano, quien fue la primera persona que nos contactó y nos ayudó en todo este largo camino.

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Los papás de Javier están felices por el apoyo recibido por la Fundación.
Foto del bebé Javier, apoyado por la Fundación Hospitales Civiles de Guadalajara.

Historia de éxito de Kardias – Testimonio de los papás de Andrea M.

El día que Andrea nació en el Instituto Nacional de Perinatología, les avisaron a sus padres que la niña tenía varios problemas en el corazón. El diagnóstico inicial en ese hospital fue Tetralogía de Fallot, por lo que la familia fue dirigida al Instituto Nacional de Pediatría. Ahí, se enteraron de Kardias, gracias a una trabajadora social y comenzó una historia de esperanza.

“La verdad sí fue impactante al principio porque nosotros de entrada no teníamos ninguna idea, ningún antecedente, ningún médico inclusive, y hasta que Andrea nació, nos dijeron que tenía esa cardiopatía”, relata el padre de la pequeña.

Cinthya y Xiu, padres de Andrea, se pusieron en contacto con Kardias, donde fueron atendidos y empezó el proceso para poder operarla. Todos sintieron mucha paz cuando se les explicó que los costos de la operación iban a ser cubiertos por Kardias, y que realmente por lo único que se tendrían que preocupar era por Andrea.

Con ayuda de los doctores que colaboran con el Programa Kardias, Andrea tuvo un diagnóstico certero de su condición. Lo que ella tenía realmente era una comunicación interventricular.

“Fue un alivio cuando nos explicaron que el procedimiento iba a ser relativamente más sencillo que el que nos habían explicado inicialmente”, dice el papá de Andrea.

El día de la cirugía

Después de varios intentos frustrados por pequeños problemas de salud de Andrea, finalmente se le pudo operar en el Centro Médico ABC Campus Santa Fe, el 7 de enero de 2019. Durante la operación, el doctor Alexis Palacios Macedo, cirujano cardiovascular pediátrico y director médico del Programa Kardias, se dio cuenta que la comunicación interventricular que tenía Andrea era más grande de lo que se alcanzaba a ver. Sin embargo, aunque sus padres estaban muy preocupados por la salud de la niña, sabían que estaba en las mejores manos.

“Kardias se preocupa por ti, para que tú sólo te preocupes por tu niño, o tu niña, de que salga bien y de poder cuidarla después de la operación.”

La cirugía se llevó a cabo con éxito y Andrea estuvo varios días en terapia intensiva. Ella tenía atención constante durante las 24 horas, siempre con la presencia de un médico y de las enfermeras. Aproximadamente una semana después de la operación, la familia pudo llevarla a casa.

Un camino de esperanza

Poco a poco Andrea se fue recuperando. Después de varias consultas en el Instituto Nacional de Pediatría, Andrea fue dada de alta y ahora está muy bien.

“Todas las personas de Kardias siempre fueron muy amables, resolvieron nuestras dudas, explicándonos el procedimiento, y estuvieron pendientes de nosotros y de Andrea de una forma inmejorable.”

“La fundación se preocupa por ti, en proveerte inclusive de un lugar donde dormir, vales para alimentos. […] Te hacen sentir protegido, te hacen sentir, dentro de lo que cabe, tranquilo y consciente de que por lo único que te tienes que preocupar es por tu hijo o hija.”

“Al ingresar al Programa Kardias pueden estar tranquilos de que la vida de sus niños y niñas está en las mejores manos”, concluye Xiu, padre de Andrea.

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Foto de la niña Andrea, beneficiaria de Kardias.
Andrea fue apoyada por Kardias para que su cirugía se llevara a cabo.

Historia de éxito de Fundación México Juega. Testimonios de los usuarios.

La Ludotecaria Mónica Juárez, Miembro del Consejo Directivo de la Fundación México Juega, subraya los beneficios de jugar en el desarrollo cognitivo de las niños y niños. Por ello, cada año, con motivo del Día Internacional del Juego, que se celebra el 28 de mayo; instala Ludotecas itinerantes en diferentes sitios públicos de la Ciudad de México.

Desde bebés hasta adultos mayores, pueden beneficiarse de los cientos y diversos juguetes que se ponen a disposición del público en general. Incluso, recientemente, comenzaron con el préstamo a domicilio a fin de que las personas pudieran disfrutar un poco más en familia.

Poco antes de concluir las actividades, se les pregunta a los usuarios de la ludoteca cómo fue su experiencia.

Testimonio – Abuelita de Antonio*

Estamos muy conmovidas con este evento porque hacen falta este tipo de actividades para los pequeños, ya que tenemos muchos jardines aquí en Coyoacán pero no se les permite a los niños jugar ni con pelotas, ni con bicicletas, ni con patines ni con nada.

Entonces este tipo de eventos que vienen a ser familiares después de vivir tanta violencia y tanta inseguridad y tantas cosas que estamos viviendo yo creo que esto es un espacio para…pues olvidarnos un poquito de la situación que estamos viviendo. Mil gracias a todos los organizadores. Gracias a ustedes por su tiempo.

Testimonio – Abuelita de Ciro

-¿Qué significó para usted llevar a su hija a jugar a una ludoteca y ahora traer a su nieto?

-Pues para mi hija era muy importante porque a ella le gustaba mucho jugar y sobre todo, conocer cosas.

Entonces, ahorita con mi nieto pues sucede como al doble. Es mucho más creativo, más inteligente, es más…le gusta buscar cosas en los juguetes, le gusta recrearse, pero porque fue la herencia de su mamá (de que fue a una ludoteca).

Entonces para su mamá es muy importante el juguete para su hijo. Por ejemplo, él no ve la tele. Él juega todo el día, pero porque su mamá estaba acostumbrada a jugar.

Entonces cuando juegan, son muy creativos. Y yo puedo decir que la mamá de Ciro es una persona muy inteligente, que es muy creativa, que tiene muchas habilidades lógicas, de pensamiento que le dejó el juego. Por ejemplo, ella es una gran pintora, es una gran cocinera, sabe hacer todas las manualidades del mundo y también ella está estudiando Química; entonces también le gusta el pensamiento formal.

Entonces yo creo que el juego complementa la vida. Son elementos, procedimientos que ellos aprenden desde muy chiquitos.

México Juega

Organización que defiende y promueve el derecho al juego de las personas en México. Es una organización de sociedad civil mexicana, sin fines de lucro, surgida del trabajo previo realizado en la Asociación Mexicana de Ludotecas.

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*El nombre fue cambiado con el fin de proteger la identidad del menor.

Un niño juega con los juguetes prestados en la ludoteca itinerante.
Niñas y niños disfrutan jugando en las ludotecas itinerantes de México Juega.

Incluir para educar. Conoce el testimonio de Laura, quien habla de su experiencia en Fundación MVS.

La Fundación MVS une esfuerzos con UTECA para dar acceso a la educación universitaria a personas sordas.

Hola, me llamo Laura y soy sorda.

Toda mi vida fue un continuo esfuerzo, y gracias a mis padres, maestros y terapeutas, terminé la prepa. La verdad nunca pensé que el verdadero sufrimiento empezaría después y pensar qué hacer con mi vida.

Toqué muchas puertas y viví frustración tras frustración, y carreras truncadas y diplomados que no entendía nada. Llegué a pensar que no era buena para nada. Empecé a tejer y eso me mantuvo ocupada por un tiempo.

Hasta que llegó un ángel que me dio la oportunidad de conocer UTECA y Fundación MVS Radio. Mi situación económica no era fácil. Mi familia pasa por momentos difíciles y entonces me ofrecieron ayuda con el apoyo de la Universidad que se adapta a mi discapacidad.

¡Me encanta! Por primera vez estoy feliz, estoy realizada. Al estar en UTECA ha cambiado mi vida, conviviendo con mis compañeros, maestros e intérpretes. Es padrísimo, estoy motivada y agradecida por el apoyo. Espero poder seguir como hasta ahora y dar todo de mi.

¿Han pensado qué pasa cuando encuentras el lugar perfecto, junto a lo que te encanta y te apoyen para estar ahí? Los invito a conocer a Fundación MVS Radio, a entrar en su página y vean todo lo que puede hacer para apoyar a las personas como yo y así seguir con nuestro sueño. ¡Gracias!

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Foto de Laura, persona sorda en la universidad UTECA
Laura encontró el lugar perfecto para estudiar su carrera universitaria, gracias a la Fundación MVS.

Historia de éxito de Ednica. Testimonio de Belém Rodríguez.

Belém Rodríguez Lucas relata el mayor aprendizaje que ha adquirido en Ednica. Escucha su testimonio.

Hola. Mi nombre es Belém Rodríguez Lucas, tengo 20 años, vengo asistiendo a Ednica desde los 6 años.

Para mí Ednica ha sido un factor muy importante en mi vida porque en lo largo de mi vida en Ednica he tenido la oportunidad de saber muchas cosas, participar en los talleres como salud, recreación, computación, prevención del embarazo y muchos así.

Pero para mi, lo más importan de de todo lo que he aprendido de Ednica son mis derechos, a tener un desarrollo pleno y digno, que no por nacer en un entorno como la situación de calle tenga que repetir los mismos patrones.

Para mí Ednica ha sido ese apoyo para saber que hay más que solo la calle. Actualmente me encuentro estudiante la universidad, estoy estudiando Derecho. A mí lo que me impulsó a estudiar la carrera es que Ednica me ha permitido ver que tengo derechos y que estos derechos nos permiten tener un desarrollo pleno, pero a veces el entorno en el que nos encontramos ni siquiera sabemos que los tenemos.

Yo cuando termine mi carrera, mi gran anhelo es poder trabajar en una asociación civil y poder hacer lo mismo que hace Ednica.

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Foto de Belém Rodríguez
Belém Rodríguez aprendió “que hay más que solo la calle” gracias a Ednica.
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